LA CIUDAD

Sevilla, una de las grandes ciudades europeas, en la que la dimensión urbana sintoniza con las comodidades rurales, es hoy por hoy la ciudad mejor comunicada de España.

Caracterizada por una accesibilidad muy variada y eficiente, Sevilla se ha convertido no sólo en un punto de destino turístico sino también en la mejor puerta de Andalucía.

La estación de ferrocarriles de Santa Justa, proyectada por los arquitectos sevillanos Cruz y Ortiz, ha recibido varios premios europeos. Constituye un importante nudo de conexiones entre la capital andaluza y el resto de la Comunidad Autónoma, España y Europa. En ella confluyen los ejes ferroviarios de Madrid, Málaga y Granada. Además cuenta con los servicios del Tren de Alta Velocidad (AVE) que ha colocado al centro de Sevilla a menos de dos horas y media del de Madrid y a tan sólo 40 minutos de Córdoba.

El nuevo Aeropuerto Internacional de San Pablo, obra del arquitecto de renombre internacional Rafael Moneo, está situado a tan sólo 10 Km. del centro de la ciudad. Fue especialmente diseñado para que pudiera recibir hasta ocho millones de viajeros por año y ofrece vuelos regulares con las principales capitales europeas y españolas.

La red de autovías de alcance regional, así como un renovado sistema de accesos a la ciudad, con rápidas circunvalaciones, conectan con precisión todos los puntos neurálgicos de la ciudad y sus alrededores. De este modo, Sevilla se convierte en una de las ciudades españolas mejor comunicadas por carretera, disponiendo de enlaces por autopista o autovía con todas las capitales andaluzas, así como con Madrid y Portugal.


HISTORIA



Muchas y diferentes culturas han estado presentes en la historia de Sevilla. Su legado ha conformado a lo largo de siglos el patrimonio cultural, monumental y artístico que podemos admirar en sus calles y en sus museos. Los oscuros orígenes han dado lugar a las leyendas que atribuyen a Hércules la fundación de Sevilla. Si queremos acercarnos a la Historia Antigua de Sevilla deberemos desplazarnos al Museo Arqueológico situado en un antiguo pabellón de la Exposición Iberoamericana de 1929, edificio que por sí solo ya merece la visita. Allí encontraremos los vestigios de los pueblos del otro lado del Mediterráneo, la representación de sus dioses lejanos y el Tesoro del Carambolo muestra de la influencia oriental asimilada por aquellos primitivos "sevillanos". Las cercanías de Sevilla (Alcalá del Río) fue el escenario de la batalla final que enfrentó a romanos y cartagineses (206 A.C.) y el lugar de la fundación de la primera colonia romana, Itálica, así llamada en recuerdo del origen de sus fundadores.

Los personajes del escudo de la ciudad, San Leandro y San Isidoro que a uno y otro lado acompañan al rey conquistador evocan la etapa visigoda ensombrecida por el esplendor de la Sevilla Islámica que sucedería inmediatamente después (712).

Será en la etapa almohade (mediados siglo XII) cuando la Isbiliya alcance su máximo esplendor. Es construida la Mezquita Mayor, cuyo alminar, constituye el símbolo de la ciudad y que a raíz de su remate renacentista coronado por una veleta que gira comenzará a llamarse Giralda.

La ciudad pasa a la Corona de Castilla por obra del Rey Santo Fernando III que la conquista en 1248. La ciudad ve reconvertidas sus mezquitas en lugares de culto cristiano y la misma suerte corrió la Gran Mezquita. Pero siglo y medio después el estado ruinoso de la misma hace tomar al Cabildo Eclesiástico la decisión de derribarla y construir en aquel mismo lugar la Catedral, símbolo indiscutible de la Sevilla Cristiana. De la etapa medieval es preciso recordar al Rey D. Pedro que en el recinto amurallado del viejo Alcázar islámico construye un Palacio Mudéjar (siglo XIV).

Será en el siglo XVI cuando Sevilla tras el Descubrimiento de América se convierta en el Puerto de Indias que monopolice el comercio con el Nuevo Continente.

El siglo XVII alumbrará figuras artísticas universales aunque en lo económico hay que lamentar la desviación progresiva del comercio americano hacia Cádiz.

El siglo XVIII conocerá la construcción de una nueva Fabrica de Tabacos , edificio industrial que escenario de las andanzas de Carmen la Cigarrera se hará mundialmente famoso. Otro escenario de esta misma obra comienza también a construirse aunque no se concluirá hasta el siglo siguiente la Plaza de Toros de la Real Maestranza.

El Romanticismo del siglo XIX convierte a Sevilla en un destino exótico para aquellos pioneros del viaje. Algunos eran buenos dibujantes y han dejado apuntes de una ciudad que conservaba aún intacto su recinto amurallado que acabará derribándose para facilitar las comunicaciones entre el intramuros y un extramuros cada vez más extenso.

La Arquitectura del Hierro tiene en Sevilla dos representaciones el primer puente de obra sobre el río Guadalquivir el Puente de Triana inspirado en el Puente Carrousel de París y las Naves del Barranco.

El Siglo XX comenzará con la ilusión de la preparación de una Exposición que irá aplazándose por diversos motivos, celebrándose la muestra finalmente en 1929. La Exposición Iberoamericana nos dejó la Plaza de España, la Plaza de América y los pabellones de los países participantes en diferentes estilos que evocan sus culturas autóctonas precolombinas. El siglo acabará también con la celebración de otra Exposición la Expo 92, que conmemoraba el V Centenario del Descubrimiento y que supuso desde el punto de vista urbanístico no sólo la incorporación de la Isla de la Cartuja sino además la eliminación de las dos viejas estaciones de ferrocarril que eran un gran obstáculo en las comunicaciones internas de la ciudad, la construcción de Santa Justa, el Tren de Alta Velocidad, las circunvalaciones etc.